El Virus Sabático

Tengo el sentir que nos han obligado a cumplir el sábado (Shabat). El profeta Isaías respecto a su cumplimento nos dice: << Y lo venerarás, no andando en tus caminos habituales, ni haciendo tu voluntad, ni hablando tus propias palabras>> (Is. 58:13).


Jesús cuando lo acusaban de no respetar el sábado cada vez que curaba a un necesitado, les dijo: ¿Qué hombre habrá de vosotros que tenga una sola oveja, si esta se le cae en un hoyo en día de reposo, no le echa mano y la saca? (Mateo 12:11) y lo dice consciente de que la prohibición del sábado incluye, hacer planes (como explica Isaías arriba) sobre lo que tienes que hacer la semana siguiente. Ni siquiera está permitido sabiendo que te vas de viaje al día siguiente, pensar si tomaras este camino o el otro.


El día de reposo se hizo para el hombre y no el hombre para el día del reposo. Así que se me ha regalado este bendita crisis del Covid 19 para que yo descanse (y tú).


No me molesto en hacer planes (ni nadie) porque esto excede cualquier previsión y por ende para qué gastar energías y nervios.
Y sin embargo me ha otorgado Superpoderes:
1) Llevo tiempo más callado, siento mi mochila más ligera.
2) He recuperado mi capacidad de escucha y observación (hay tanto ruido en la bonanza).
Diría que hasta me río más con más alegría. Hace dos semanas estaba endemoniado, en plena actividad con 450 personas en distintos países y un sentido de la responsabilidad que cuando almorzaba todo me sabía a papel.


Ahora siento una mano sobre mi hombro que me dice…….. descansa y si te tienes que ocupar de algo, que sea ayudar a alguien, lo demás en esta época, no te toca.
Un abrazo