Colombia, una corta visita profesional que nos supo a poco.

Guatapé
Guatapé.
Este año comenzamos nuestro nuevo proyecto www.peregrinaciones.com y hemos visitado varios países en Hispano-América para promocionar nuestra página. En Colombia contamos con la ayuda de nuestra Cicerone Sandra Rincón.

El Peñol es un monolitode 220 metros de altura en la región de Antioquía. las vistas desde su cumbre son espectaculares.

Tras 702 peldaños, podemos disfrutar del espectáculo de cientos de lagunas que forma su represa.

Medellín cuenta con un centro financiero y edificios de primer orden
Nos sorprendió la calidad de los transportes públicos de Medellín, cuenta con Metrocable, tranvias, metros nuevos, limpios y seguros.

Valle del Cocora
Salimos de Medellín y nos fuimos al Quindio más conocido por su Eje Cafetero y así fue mi amanecer.
Salento, es un pueblo con mucho sabor y todo tipo de restaurantes, tiendas, vida noctura sin renunciar a su autenticidad. Muchos extranjeros han decidido residir aquí, dedicados a regentar hoteles con encanto.
Las haciendas cafeteras, organizan visitas interactivas para explicar todo el proceso anterior a que te tomes una taza de café. Es toda una cultura, tan rica como la del vino o el aceite.

Procuramos aprender todo el proceso desde la recolección, pasando por la selección y tueste.

Siento pasión por los Andés. En colombía la cordillera andina se abre en tres: Occidental, Centras y Oriental. Nos dispusimos a recorrer con un guía experto la central.
El Valle del Cocora, cuenta con las palmeras más altas del planeta. Un recorrido duro pero un regalo para tus ojos.
En Bogotá sólo dispusimos de breves horas que aprovechamos todo lo bien que pudimos
Desde la basílica del señor de Montserrate, disfrutamos de las vistas de la capital colombiana.
Bogotá, una ciudad con frío clima no terminó de enamorarme, tampoco dispusimos de tiempo suficiente para ello.
Colombia y sus buenas gentes, sus jugos, sus flores, y tan diversa, merecen una segunda visita más pausada. Hasta pronto.

¿Dónde vamos solos?

Lo mejor de viajar a Ecuador y Galápagos ha sido sin duda, su grupo. Aurora y su hermana Carmen que viajaron a pesar de haber perdido a su padre recientemente.

El día que partíamos, acabaron las protestas del movimiento indígena hacia el gobierno de Lenin Moreno y ninguno de los componentes del grupo se dio de baja a pesar de las constantes noticias sobre las revueltas en el país.

Aurora es una persona preciosa.
En el Parque Natural Cajas, tuvimos que cuidar unos de otros a casi 5.000 metros de altitud. Agua por todas partes en la cima de los Andes.
En la isla de Santa Cruz, te encuentras tortugas 🐢 gigantes pastando en libertad por todos lados, solo una norma para no estresarlas, estar a dos metros de distancia.
En cuento a los alojamientos, Ecuador cuenta con pintorescos hoteles, algunos (la mayoría) muy confortables y otros mejorables.
Aunque no estés muy ducho en bucear, hay que hacer un esfuerzo. En la isla Seymour nadarás entre tiburones (no estamos en su dieta afortunadamente), leones marinos, pingüinos y peces de todos los colores imaginables.
Estamos en su casa y los huéspedes somos nosotros.
Dolores por una buena foto sube donde haga falta.
Aunque su capital estaba en Cusco, en el bosque andino o bosque de niebla, los incas nos dejaron buenos ejemplos de su arquitectura.
Tren de la Nariz del diablo.
Los ingleses han sido unos maestros en ingeniería ferroviaria y esta ruta es un buen ejemplo.
No puedes soltar la cámara.
Cuenca ha sido la ciudad por unanimidad que más nos gustó. Acogedora, bien cuidada y mucho más segura que Quito o Guayaquil.
He podido recorrer los Andes a lo largo y ancho y Cajas ha sido uno de sus lugares más especiales.
Posiblemente en toda America los indígenas más orgullosos de sus raíces se encuentren en Ecuador.
Dolores, tiene un don para la fotografía.
En Puerto Ayora, además de comer buen marisco y atún y pasear por su divertido malecón, lleno de actividades, te encontraras en lugar de gatos, durmiendo en la calle otro tipo de mamíferos.
Guayaquil es sin duda la ciudad más avanzada de Ecuador.

Motivos por los que no he dormido en el semestre último de 2019 y no me ha pesado.

Cuando mi nieta se queda en casa.

Cuando volando he visto una tormenta

En Yazd paseando con mi grupo

Una noche sólo en Heidelberger, tras una jornada dura.

Dando un paseo con mi grupo por Cuenca (Ecuador)

Con mi amiga Carmina de Salas en la plaza de Isfaján, otra que le encantan las fotos tanto o más que a mi .

Una noche en Brasov (Transilvania) esperando que aparezca el Conde Drácula.

Paseando con mi grupo por el malecón de Guayaquil

Cruzando uno de los Puentes de Isfaján

En la mezquita de la Luz en Shiraz

Tomando té en Isfaján con mucha “Guasa”

Quien prefiera dormir en Isfaján, en lugar de contemplar su plaza es que no está bien.