Shiraz y el exceso de su pasión.

Mis secretos no son conocidos por todo el mundo; pero la rosa sabe con certidumbre cuales son.

Así contestó el Ruiseñor a la Abubilla (el pájaro favorito de Salomón), en el magistral libro sufí (la conferencia de los pájaros),  justificando su falta de interés en buscar su fuente, su origen… a Dios. Le bastaba la belleza de la rosa, como a ti viajero empedernido que cuando te adentres en Irán, te bastará con contemplar a Shiráz para saberte plenamente compensado por tu esfuerzo….

Mezquita Rosa

Interior de la Mezquita Rosa o Nasir al-Mulk.

Ve en la noche al jardín, junto a la fuente,
donde ya el loto bajo el agua duerme.
¡Y levántate el velo! Creerá el loto
que ha amanecido, y se erguirá por verte.
(Hafez de Shiraz)

Estanque de Agua

Patio de la Mezquita Rosa. En las casas y mezquitas de Irán siempre encontrarás un estanque con peces.

Hafiz, uno de los grandes poetas persas,  nació, vivió y murió en Chiraz y nunca quiso abandonar esa ciudad donde el sol hacía bailar los colores y las blancas casas se tornaban de plata bajo la luna, que embrujaba las cúpulas de las mezquitas.

Cúpula Mezquita

Cúpula Mezquita Rosa

Deja tus preocupaciones
y ten un corazón completamente limpio,
como la superficie de un espejo
que no contiene imágenes.
Si quieres un espejo claro,
contémplate
y mira la verdad sin vergüenza,
reflejada por el espejo.

Si es posible el metal pulir,
hasta que parezca un espejo,
¿Cuánto es posible pulir,
del corazón el espejo?
Difieren solo en un punto
el corazón y el espejo,
el corazón secretos oculta
ninguno guarda el espejo.

Interior Mezquita Ali

Shiraz, al estar situada en la Ruta de la Seda, era paso obligado de las caravanas procedentes de Venecia que portaban espejos a China y que cuando se rompían, sus pedazos eran vendidos para decoración de palacios y mezquitas como el maravilloso Santuario Chií de Ali Ebn e Hamzeh

Espejos Najarestán

Los espejos son simbolo de sinceridad en la cultura Persa y son omnipresentes en sus casas palacios como la de Narajestán o el Jardín de las Naranjas Amargas.

Ved al monje, al asceta venerado;
él es la virtud misma; sin sombra de pecado.
El más severo juez encontrar no podría en él
la menor cosa que mereciese crítica.
Pero ¡aguardad un poco!…
Que Suleima, al pasar, fije en él su mirada seductora, fatal,
y veréis cómo el pobre empieza a dar traspiés e igual que un poetilla versos a componer.

Tumba del Poeta Hafez

Tumba del Poeta Hafez. Cientos de jóvenes vienen a venerar su tumba diariamente y juegan a recordar de memoria sus poemas.

No critiquéis al prójimo; benévolos
inclinaos al perdón;
todos pecamos; no hay que ser severos
ni usar tanto rigor.
Si todos conociéramos las vidas
de los otros, de fijo
se acabaría el orgullo, y la clemencia
ocuparía su sitio.

Mausoleo de Alí

Santuario de Alí

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Mezquita del Bazar. En Irán las visitantes deben llevar un pañuelo en la cabeza pero como podéis comprobar es bastante llevadero.

Mirhab de la Mezquita del Bazar

Mirhab de la Mezquita del Bazar