Japón y la pérdida de sus Samurais.

Cartel

Me sorprendían los anuncios en Tokio y a su vez los sentí como una interpretación japonizada del consumismo occidental.

No conozco otro pueblo con mayor capacidad de observación y de situarse en el momento presente como el japonés.

Todas las mascotas japonesas parecen estar diseñadas.

Todas las mascotas japonesas parecen estar diseñadas.

Un pueblo que ha sabido y sabe concentrarse plenamente en cualquier situación; por fuerza, eleva los estándares de belleza de su entorno. Porque cuando miras atento, sin ansia, se puede conectar con aquello que los artistas denominan inspiración. Los colores, sonidos, silencios, la forma y el vacío, se viven, y no se ven bien sumergidos en el barullo de nuestra mente.

Las casas tradicionales son muy difíciles de modernizar  sin que pierdan su esencia.

Las casas tradicionales son muy difíciles de modernizar sin que pierdan su esencia.

Un pueblo con esa hondura de miras, no me imaginaba yo, que dedicara tamaño talento a temas tan terrenales como la dedicación absoluta de la persona a su trabajo y no me malinterpreten mis amados lectores ya que soy empresario-autónomo, pero la dedicación de un japonés a su trabajo, raya en la devoción.

Monje Mendicante en el Templo de Kiyomizu

Monje Mendicante en el Templo de Kiyomizu

Y es algo que comienza con el joven emperador Meji. Seguro habéis visto la fantástica película: el Último Samurai. En este periodo, se derogan los derechos de aquellos nobles guerreros y toda su filosofía de vida, y dedicación del pueblo nipón a su sistema feudal, se sustituye cual placebo en el alma japonesa por la modernidad que vino de occidente y que con los años ha derivado en algo que no es liberalismo porque un japonés tiene que ser fiel y se casa con su empresa a falta de un buen Shogún y como todas las cosas forzadas no termina de cuajar.

Sus tradiciones

Sus tradiciones

La  busqueda de la perfección desde pequeños

La busqueda de la perfección desde pequeños

Templo de Nikko

Templo de Nikko

El árbol icónico del samurái era el abeto. En la arriesgada y corta vida de un Ronin, tiene toda la lógica que se admirara a un árbol de hoja perenne y longevo, como la tiene que en el parque que separa los rascacielos de Tokio del Palacio Imperial, se encuentre un parque, repleto de abetos, que alojan con seguridad los espíritus de aquellos valientes hombres que aun protegen a su emperador, a pesar de su desplante y susurran a su pueblo que ese no es su camino, que su ser es más elevado.

Rascacielos de Tokio

Rascacielos de Tokio

Palacio del Emperador

Palacio del Emperador

No sé cómo explicar con las palabras, lo que sólo se puede sentir visitando pero me gustaría por un instante, poder mirar como mira un japonés (y no me refiero a achinarme los ojos) porque si a mí, que como occidental, observo más con la mente que con mi espíritu y lo que vi me sublimó, cómo lo verán aquellos que lo han hecho…..

Barriles de Sake

Barriles de Sake

Artesanía de Kioto

Artesanía de Kioto

En diciembre, regresamos a Japón, hará frío pero será doblemente bonito porque los japoneses, no saben hacer las cosas feas…. y siempre se puede beber Sake para calentarse.

Bonito, verdad?

Bonito, verdad?

Pareciera que la naturaleza se plegara a sus cánones de belleza.

Pareciera que la naturaleza se plegara a sus cánones de belleza.