Los frutos del trabajo

Los frutos del trabajo.

No hace mucho, el Ministerio de Empleo y Seguridad Social me envió como a muchos de vosotros, un resumen de mi vida laboral. Allí en dos papeles, se encontraba resumida para la Seguridad Social, 25 años de mi historia como trabajador autónomo. Yo a estas alturas y con la que está cayendo no tengo idea para qué me habrá mandado esto el ministro y no quiero ni saberlo.

Pero la carta de marras me hizo pensar si tenía sentido mi trabajo. ¿Querría esto el Ministro?

Hace más de 25 años, en uno de mis viajes, conocí a D. Antonio Plumet Torres. Este señor empezó su vida laboral en Radio Juventud como técnico de sonido y posteriormente en el mismo puesto en radio Nacional. Todos los veranos en sus vacaciones se apuntaba a la peregrinación diocesana a Lourdes. Y así verano tras verano, ininterrumpidamente acudía a su cita con la Virgen.

En 1992, ya jubilado hace un esfuerzo económico y se apunta a una peregrinación de la diócesis con destino Tierra Santa. Presidía la misma D. Francisco García Mota, siendo entonces Deán de la S.I. Catedral. Era un grupo pequeño, de unas 25 personas, estábamos alojados en un hotel: “Seven Arches” con las mejores vistas sobre Jerusalén y quedaron tan impresionados que este grupo de peregrinos ha seguido hasta el tiempo presente reuniéndose en torno a una mesa gracias a la incansable labor de Antonio Plumet que se encargaba de organizar junto a D. Francisco una cena pascual todos los años. Antonio, ha estado pendiente de todos los amigos que conoció en Tierra Santa. Felicitándoles cuando era menester y visitándolos en sus malos momentos, ayudando siempre, como un hermano.

Volvió en otras 3 ocasiones a Jerusalén pero aquella primera experiencia siempre lo acompañaba.

Hace un año, Antonio estaba en su casa y sufrió un “Ictus Cerebral”. El vive solo por lo que ha tenido que ingresar en una residencia de ancianos donde con cariño del personal y esfuerzo por su parte está recuperando la movilidad.

Debido a mis viajes no puedo visitar a Antonio con la asiduidad que me apetece pero siempre que voy a verle, me habla de Jerusalén. Literalmente se transporta allí con su mente, con su corazón…

Comenté este hecho con Dª Dolores Pérez Frías directora de la oficina nacional de Turismo de Israel porque pensé que a Antonio, le haría ilusión por Navidad recibir una carta reconociendo su labor de promoción deTierra Santa pero Dolores me sorprendió con una propuesta mucho más generosa.

Hizo una gestión con Israel y consiguió que nombraran a Antonio: “Embajador de Buena Voluntad de Israel”.

El día 13 de diciembre, ella personalmente se desplazó desde Madrid y en nombre del Ministro de Turismo de Israel le hizo entrega del diploma acreditativo encontrándonos en la Residencia Santa Isabel del Puerto de la Torre, D. Francisco García Mota y amigos de Antonio y de Savitur como D. Manuel Rubiño y su esposa Esperanza del Pino y prensa local.

Fue un día grande, disfrutamos de lo lindo. Antonio estuvo sembrado y nos demostró que su sentido del humor permanece intacto cuando preguntó a Dolores si el título de Embajador le daba derecho a una “Paga”.

¿Y yo? Yo no se si mi Ministro de Empleo y Seguridad Social me conseguirá una paga para cuando alcance la edad de D. Antonio Plumet.. pero estoy feliz porque tener en mis manos la carta de mi vida laboral, no le da sentido a mi vida. Se lo dan mis 25 años de labor turística que me han permitido conocer personas tan maravillosas como ANTONIO.

Gracias amigo.

 

La solidez de nuestros sentimientos.

Recuerdo una vez a un Señor al que un “buen amigo” lo había difamado en público y sin ningún motivo.

 A pesar de ello, siendo pública y notoria la puñalada trapera que le habían pegado, cuando se lo contaron con pelos y señales, este Señor quedo en silencio durante un instante y dijo: – eso es imposible, mi amigo nunca me haría ningún mal -

 Desde ese día, aprendí que por encima de mantener una palabra, por encima del orgullo, está la solidez de la amistad.

La última semana, ha sido literalmente una “cabronada” Sin entrar en detalles puedo asegurar que he alcanzado la máxima comprensión de la expresión: “ya solo falta que me f…. un pato”

 Tuvimos que anular un vuelo especial a Tierra Santa debido al conflicto que se desató en la Franja de Gaza y al mismo tiempo, la riada del sábado nos inundó nuestro local echando a perder todo lo que se encontraba a un metro del suelo.

 Ha sido a partir de este momento cuando he experimentado lo que significa tener un amigo:

 - Unos amigos/as aparecen en tu local inundado cada uno con un par de botas de agua, cubo en mano y sin mediar más palabras se ponen a sacar de barro hasta el martes.

 - Un amigo/a que aparece con su caja de herramientas y te repone la electricidad.

 - Un amigo/a que pone a tu disposición todos sus ahorros.

 - Un amigo/a que estuvo a mi lado el viernes cuando tuve que tomar la decisión de anular el avión del sábado cuando os aseguro, no era yo la compañía más divertida, ni la más amable, ni la más elocuente.

 - Un amigo/a abogado que se ofrece gratuitamente para ayudarte con todos los temas de la inundación, papeleo con el consorcio, etc.

 - Un amigo/a informático que se pega una paliza de tomo y lomo para dejarte los ordenadores funcionando.

 - Un amigo/a que te llama y te dice que cuenta contigo para que le prepares un viaje para este año.

 - Un amigo/a que viene con una caja de cables y te deja toda la instalación preparada.

 - Un amigo/a que se pone a limpiar todo lo que se puede rescatar de sillas.

 - un amigo….

 Ahora, cuando la tormenta ha pasado, con el ánimo más sereno me embarga un cariño tremendo hacia todas estas personas que han sido muchas y que me han defendido, protegido, ayudado al igual que ese señor que conocí hace tiempo que defendió, protegió y ayudó a su amigo, a pesar de no merecerlo. No merezco tan buenos amigos.

 Gracias por vuestra solidez, gracias por ser mis amigos/as.

Las personas en la historia y en la actualidad de Uzbekistán. Primera parte

Mis más intensas experiencias viajeras han estado unidas a un grupo de mujeres de Granada (con la esporádica asistencia de algún valiente, en esta ocasión en bueno de Rafael). Con ellas, recorrí la Selva Vietnamita por primera vez, he pateado medio planeta y ahora: “la ruta de la seda”. A ellas dedico este pequeño relato de personas, porque son las relaciones humanas las que me estimulan a seguir viajando, nada más interesante que el ser humano. Las 27 que me han acompañado en este viaje han sido todo un ejemplo de viajeras. Duras como el diamante ante los baches,y el calor, su curiosidad por descubrir mundo fue un apoyo y estímulo permanente. Siempre que viajo con vosotras intuyo que quien más aprendió esos días de nuestra relación fui yo. GRACIAS.

El primer personaje que me encontré frente a las murallas de Khiva en la región de Joresm fue Al-Khorezmi, un “grande de las matemáticas” fue gracias a el (a sus tratados) que llega hasta Toledo y por tanto a Europa el álgebra y la incorporación del número cero que ya se utilizaba en la India. De su nombre deriva la palabra “Algoritmo”.

No menos importantes fueron Avicena (autor del canon de medicina) o Al Biruni, matemático, astrónomo, físico, filósofo, viajero, historiador y farmacéutico persa, uno de los intelectuales más destacados del mundo islámico.

¿Y hoy? ¿Cómo es el nivel educativo de Uzbekistán? Si debo basarme en lo comunicado por los guías turísticos locales; este joven país (se independizó en sept. De 1991 de la URSS) es una maravilla, no conseguimos arrancar una simple crítica de los guías en diez días. Todo funciona como la seda y el pueblo está muy contento.

Comparando su situación con países vecinos eso es cierto pero observando un poco más allá, intuyes que su separación de la antigua unión soviética ha tenido sus costes en cuanto a educación. Llama la atención de los Uzbekos su afición a las fundas dentales de color “oro” rara es la boca que no muestra orgullosa dos o tres piezas doradas. Pues hay un refrán popular a raíz de su segregación involuntaria de la URSS (ellos no quisieron la independencia al principio) que reza así: “se fueron los judíos a Israel tras 1991 y se marcharon las “cabezas de Oro” (catedráticos y profesores), se fueron los rusos y se marcharon las manos de Oro (ingenieros y técnicos) y quedaron los dientes de oro…. tampoco creo que esto sea así, aunque el país vive inmerso en un proceso de identidad nacional forzada. Por ejemplo han cambiado el alfabeto cirílico por el latino y el ruso, que era la lengua común pierde su importancia recuperándola el Uzbeko o el Tayiko Persa en la zona de Samarcanda. Se fomenta desde el gobierno una nueva identidad nacional.

Ensayando bailes regionales para la fiesta de la Independencia.

Ensayando bailes regionales para la fiesta de la Independencia.

Otro tema dentro del apartado de la educación, es que el trabajo no es ajeno a los niños. Era verano pero choca ver a los chavales trabajar con 40 grados a la sombra en objetos de artesanía “gubia en mano” o fabricando ladrillos de adobe. Ellas en los telares.

Fue la esclavitud, práctica común en Khiva, el mayor mercado de esclavos del mundo hasta hace poco tiempo, se abole en 1865 cuando llegan los rusos. Sus murallas se construyeron en menos de 30 días por una legión de esclavos, y a petición del Khan local, todos sus habitantes se vieron obligados a colaborar activamente en la construcción de su bellísimo “Minarete azul” de la principal Madraza de la ciudad. Estos se rebelaron por tener que trabajar gratis y ni corto ni perezoso el Sátrapa local hizo gala de su crueldad y enterró en los cimientos del minarete al principal líder de la protesta vecinal envuelto en un cuero mojado… se me pasó decir que estaba vivo cuando lo hicieron, de forma que todo el mundo se puso manos a la obra para que nosotros podamos disfrutar de su contemplación. Empalar era la forma habitual de ejecución y en Bukhara a los judíos se les gravaba con un impuesto especial además de tener que ir a pie a todos lados dentro de la ciudad, prohibirles usar cinturón y ser abofeteados cada dos por tres si la recaudación del impuesto bajaba.

En Uzbekistán actual, no se reconoce cifra de paro ya que todo el mundo trabaja en lo que sea…y como sea… Es un pueblo muy trabajador: en los restaurantes, hoteles, vendedores, siempre había una sonrisa y disposición para atender de la mejor manera. En los campos donde se dedican las tierras al durísimo cultivo y recolección del algodón siempre hay manos dispuestas.

Acróbata en Khiva.

Acróbata en Khiva.

En cuanto a la religión, el país Uzbeko es interesantísimo. El estado continua manteniendo el laicismo heredado de la URSS. La mayoría del país es de religión musulmana pero nada tiene que ver su práctica con países de oriente medio o con su vecina Afganistán. La influencia Soviética pero sobre todo, siglos práctica del Zoroastrismo y las caravanas que pasaron por este nudo de conexiones de la Ruta de la Seda han hecho que en la conciencia del pueblo, la tolerancia religiosa sea norma. Hemos visto dentro de una mezquita a una madre amamantando a un bebe sin ningún problema, hombres y mujeres rezan juntos, las vestimentas nada tienen que ver con burkas y mujeres tapadas.

La religión de Zaratustra dejó una impronta tal, que por todos lados se observan en las mezquitas signos referente a los cuatro elementos y otros iconos zoroastricos (soles, esvásticas, estrellas..) entreteniendo al viajero observador en su búsqueda, encontrándose a veces en las puertas, otras en las columnas, en los desagües o en las jambas. En cuanto a las costumbres zoroástricas, aun hoy cuando se casan, la novia antes de entrar en la casa del novio deberá dar tres vueltas alrededor de una hoguera para purificarse. No existen las relaciones prematrimoniales en este país y suelen ser tímidos a la hora de tratar estos temas. Por eso cuando un varón siente necesidad de relacionarse, mete una zanahoria dentro del zapato de su padre. Esta contraseña, indica a sus progenitores que deben buscar una esposa a la mayor brevedad posible para su hijo. Se casan jóvenes (sobre los 20 años).

La esperanza de vida es baja, de hecho la jubilación comienza a los 50 años y es así porque pocos llegan a viejo. Cuando alguien alcanza la rara edad de los 80 años es fotografiado y admirado. Aunque mis viajeras no alcancen esa edad fue todo un espectáculo ver cuando entramos en el metro de Tashkent a todo el vagón de uzbekos levantarse y ceder el asiento.

Todos los días acudían pidiendo sacarse fotos con alguien de nuestro grupo. Las canas allí son admiradas.

Para terminar esta primera parte os dejo aquí algunos símbolos que me encontré en el camino:

1. Símbolo del Sol en el desagüe de una Madraza.
2. Esvástica en puerta de Khiva.
3. Estrellas de cinco puntas
4. Simbolo del Yin y el Yang en columna de la mezquita.

Continuará.

El Péndulo

Lento, lentísimo era el pedaleo que imprimía a mi bicicleta azul subiendo la cuesta de mi casa aquel verano del 77. Recuerdo nítidamente la composición del pavimento echando humo. Venía yo de la tienda del barrio. Colgaba del manillar una bolsa de plástico blanca que rozaba mi rodilla a cada quiebro que daba para facilitarme la escalada. Los gorriones ni se atrevían a piar con el terral de las cuatro de la tarde. Bajo la bici por las escaleras de la entrada y busco a mi madre. Está embarazada de nueve meses, sentada en un sillón reclinable (orejero) que había comprado mi padre para hacerle la espera más cómoda, de la bolsa de plástico saco varios paquetes de Kikos.

Mama, ya no te los compro más, el médico te ha dicho que no debes tomar más sal.

¡Que bueno eres hijo! Anda toma tu dos paquetes.

Mirándola con complicidad le digo chantajista a la vez que apoyo mi cabeza en su barriga para sentir a mi hermano Javi moverse.

¿Qué vas a hacer? Me dice acariciando mis rizos rubios.

A las cinco he quedado con José Luis el Melenas, Kiko y David para ver juntos en su tele a color “Sandokan”

Suena el timbre y me despego perezoso para abrir la puerta. “Mama”, es Antonio el lechero.

Pasa Antonio, pasa.

Antonio era una autoridad en cuanto a yogures Danone y pájaros, me gustaba hablar con el. Hoy, además de los yogures y la leche Puleva, nos ha traído una maquina para hacer nuestros propios “Polos de hielo” ensimismado atiendo sus explicaciones y me madre me dice: Toon, ¿No querías preguntar algo a Antonio?

Si, Antonio mi canaria ha puesto esta vez seis huevos..

¿La pusiste en un lugar tranquilo?

Si y solo la visito una vez al día.

Bueno vamos a ver, ¿Hace cuanto tiempo puso el último?

Una semana.

Las canarias siempre ponen pares, vamos a echar un vistazo.

Se dirige a la jaula y tomando el nido, mira los huevos al trasluz con la ayuda de una bombilla.

Yo, a su lado, conteniendo la respiración le escucho decir: si, esta vez los huevos están pisados y dentro de dos semanas si todo va bien saldrán los polluelos.

Vuelve a colocar el nido y me llevo cuidadosamente a la jaula a su rincón.

Se va el bueno de Antonio el lechero y le digo a mi madre: ¡me voy a casa de David!

2012,

Hoy he visto otras lecheras, estaba alojado en la calle Atocha de Madrid y a las siete de la mañana, he tomado un taxi para encontrarme con mi grupo en Barajas. Al pasar cerca del congreso, he visto como las lecheras (furgonetas de los anti-disturbios) de la Policía Nacional minaban las calles desde anoche. Automáticamente mi mente ha volado a la infancia ¿Instinto de protección? Mi padre rara vez me habló de su infancia, se ponía triste. Una vez durante nuestros paseos me contó que en casa de su abuelo Pepe, de vez en cuando le daban un bocadillo de jamón. Un día salió a la calle con el y se lo quitó un hombre. Sin embargo, su generación consiguió proporcionarnos una infancia maravillosa, en mi pequeño relato seguro que os veis reflejados la mayoría de los cuarentones actuales. No faltaba ni sobraba nada. Había equilibrio.

Llegó nuestra adolescencia y se empezó a torcer la cosa. Sobraba más y faltaba equilibrio para compensar quizás las carencias de la generación paterna. Hoy mis hijos, están en el extremo opuesto del péndulo. Y cuando el péndulo se encuentra en ese punto, su velocidad es igual a cero pero su potencial es máximo antes de arrancar su camino al lado opuesto….como el vagón de una montaña rusa que corona la cima….. y hoy las lecheras policiales me han llevado a la seguridad de mi infancia……..cuando la visita de Antonio el Lechero me hacía feliz…. a mi lentísimo pedaleo subiendo la cuesta de mi casa y a la seguridad del Amor de una madre.

Cuando tienes dos software

 

Cuando tienes dos software.

Acabo de regresar de los Países Bajos. Mi madre, nació en Tilburg (Bravante del Norte) y mi padre en Málaga (Andalucía) así que me crié entre dos culturas. Pudieran decir que que nací “confuso” o con la “leche cambiá”.

 Siempre acompaña a mi vida la misma preguntita: ¿tu que te sientes español u holandés? Llega un partido de fútbol entre las dos selecciones y hasta mis hijos me abroncan cuando les digo que me cuesta alegrarme o enfadarme con alguna de mis dos culturas.

De niño, jugaba a las canicas con mis amigos de Pedregalejo pero nunca se me ocurría llevarlas a casa de mi tío Fred en el pólder de Hedel porque las canicas en Holanda eran un juego “exclusivamente de niñas” y sin embargo sí que me ponía unas camisas, regalo de mis tías neerlandesas supercoloridas y ampliamente floreadas con las que en el colegio León XIII y ayudado de mis “gafapastas” obtuve sendos capones de mis compañeros y algún comentario en voz baja sobre mi orientación en una España donde lo elegante era vestir en azul, marrón y como mucho verde.

Bien dice D. José Antonio Marina que el lenguaje es el software de la mente y que este se encuentra totalmente influenciado por la cultura:

Cuando vivo en Málaga, automáticamente se activa mi programa hispano y no hay espacio para el otro. En mi caso es así, entonces no actúo sino soy español: pienso en el gazpacho y me relamo de gusto, aprecio mi siesta, lloro escuchando a Bebo y el Cigala y expreso mis sentimientos con el idioma de Cervantes, que es el más rico idioma del mundo para contar cómo te sientes, para soltarle un piropo a la Pakilda o para rezar.

Sin embargo, esta semana pasada en Holanda, al bajarme del avión iba con mi grupo al parking del aeropuerto de Amsterdam y tras presentarme al conductor del autobús con un “Meneer Maes” (en el mundo Neerlandés las presentaciones son mucho más formales que en España), el software NL saltó sobre el ES activándose y ya pensaba en comer Papas con Mahonesa, una sopa de guisantes, pan de hojaldre con carne picada dentro, un pote de mejillones y una cervecita. Encontré el plano paisaje, los canales y el verde como habituales y aprecié mil detalles ocultos a los ojos de un turista. Las calles estaban decoradas en naranja por doquier, mis gustos musicales cambiaron apeteciendo escuchar un poco de rap de Lange Frans & Baas B (ni lo intentéis) En el camino al hotel tomé el micrófono para introducir a mi grupo de la Línea de la Concepción unas breves pinceladas de la actualidad holandesa. Durante la explicación hablé sobre el asesinato del productor de cine Theo Van Gogh, los esfuerzos de Holanda por integrar a la comunidad inmigrante, del sistema educativo, las diferentes razas de patos que estaban viendo y el señor que nos hizo la asistencia en el aeropuerto le dijo al señor Maes: este hombre nos conoce bien y Michael Maes contestó: el es uno de los nuestros (expresión muy de allí), su madre es holandesa.

Pasó la semana, y al tocar el aeropuerto de Málaga, el calor, el beso de mi Pakilda, el olor a “espetos” en Rincón de la Victoria, eliminó cualquier rastro del software NL activándose el ES y pregunté: ¿Cuanto queda para los Juas? ¿Han preparado los niños una hoguera? Bendita España, te quiero.

New York… New York

Comiendo un taco en un puesto callejero de la calle Roosevelt en Queens. Sobre mi cabeza pasa la vía del metro aéreo que conecta Manhattan. Miro alrededor, tiendas y puestos de comidas hispanos. En alguno de ellos un cartel anuncia: “se habla Inglés” Tomo un taxi amarillo y el chofer es Afgano. El hombre lleva dos turnos seguidos trabajando pero me cuenta orgulloso que sus dos hijas son universitarias.

- Oiga, ¿Me puede llevar al Bronx?

- ¿A que zona?

- A la very chunga hombre. ¡La de los Latins Kings!

- Es peligroso tío.

- ¿Peor que Kabul? Se ríe….

EN EL BRONX…

Grafitis del último héroe Hip hopero-pandillero asesinado, zapatillas colgando de los cables eléctricos, música rap. Bakar me explica que los carteles blancos que veo casa si, casa no, son anuncios policiales informando que en esos domicilios se ha encontrado droga.

Las chicas postulantes para Latins Kings en su prueba de acceso, tienen que ir al metro, entrar en un vagón en hora punta y rajarle la cara a una persona sin mediar palabra. Los chicos deben conducir en compañía de un veterano con las luces de cruce encendidas a pleno día y dar muerte a la primera persona que amablemente les avise del despiste.

Oye Bakar, a Manhattan que me acabo de recordar que nací en Pedregalejo y soy pijo de nacimiento. Aquí no se me ha perdido nada.

Paró en Central Park West a la altura de la 77. Me meto en el parque a caminar, silencio, paz. Lo cruzo hasta llegar a la quinta avenida y me sumerjo en el Santuario de Apple. Hago unas compritas y entro en el metro. Es antiguo y no muy limpio pero el ambiente es espectacular. ¡No hay metro que suene mejor!, cierro los ojos y escucho. Llego a la octava y entro en la tienda de HB. Imagina una tienda de electrónica del tamaño de El Corte Inglés atendida exclusivamente por judíos ultraortodoxos. Compro un marco digital para mi Pakilda y me atrevo a practicar mi pobre hebreo con el empleado que me habla de lo bueno que está el vino de Málaga.

No encuentro un taxi libre y de repente veo una bici-taxi y no me lo pienso. El ciclista es de Estambul, los coches nos afeitan al pasar. Está estudiando turismo en NY y se saca unas perras dándole al pedal. Cuando me deja en el hotel Helmsley le digo: Halid, cambia de trabajo porque esta bici es un ataúd con ruedas. Es de noche y estoy en la planta 86 del “rascacielos”, dama de Nueva York, pináculo de Manhattan. Mi grupo absorto en el Mar de Luces a nuestros pies. Acaba la jornada y mis 31 granadinas están agotadas de su día libre. Bolsas de los almacenes Macys inundan sus manos. No quieren andar, así que por 5 dólares las meto en una limousina. Entran 10 en cada una pero solo hay dos, asi que 15 y 16 por coche. ¡Toon! Esto parece un cajón de muertos dice mi suegra. Anda Lina tira pa’ dentro que tu tienes que dar ejemplo que como protestes te monto en la bicicleta de Halid.

¡Si me olvido de ti NY, que se me pegue la lengua al paladar!

En New York City con Viajes Savitur

Manchas en las Manos

Un verano con ocho años mi padre me montó en un bus con un grupo que iba de viaje a Portugal. Al subir una buena cantidad de señoras mayores no pararon de pellizcarme los mofletes y ofrecerme sin parar sandwiches de pan Bimbo con mantequilla que habían preparado para el camino. Cuando eres niño te fijas en detalles en los que un adulto ni se fija y yo cada vez que me ofrecían otro sandwich no podía evitar fijarme en las manos que me los ofrecían cuyos dorsos tenían manchas y eso no me gustaba. Tantos tuve que comerme y tan a disgusto que al llegar a las Pedrizas vomité. Pero mi madre me había enseñado que no se puede rechazar un regalo de una persona adulta.

Hoy soy yo quien ya comienza a tener manchas en las manos y otra en la mejilla izquierda que os confieso he intentado quitarla con algún que otro producto cosmético sin resultados hasta el momento. A esas personas mayores les debo mucho de lo que soy.

En San Petersburgo gracias al foro internacional de economía, el ayuntamiento ofrecía un concierto abierto de STING. La hora coincidía con un espectáculo folclórico contratado para mi grupo así que hablé con Juliana, la guía de Savitur del otro autobús y ella se ofreció para quedarse con el grupo y así yo podría oír en directo y en Rusia la canción: because the Russians loves their children too o gritar como loco Rooooxane. Así que una vez acomodados mis viajeros me dispongo a salir y en la puerta del teatro me encuentro con Elena, la guía de la que os hablo en “la Maestría” que me dice:

Oye si no me molestas mucho, te llevo a un sitio cutre donde podemos esperar a que salga el grupo. Ante semejante propuesta, dicha con tanta suavidad dulzura y cariño no me pude negar porque yo como ha quedado demostrado desde mi más temprana edad, no me niego a comer un sandwich mantecoso y recalentado de ninguna señora mayor. Además intuía que esa invitación debió suponer un esfuerzo titánico de mi apreciada Elena. El niño dentro de mí seguía tarareando todas las canciones de The Police.

Y si era cutre.. En el muelle del puerto, un bar de marineros. En la época sovietica los marinos mercantes rusos fueron regalando souvenirs, y objetos que ellos consideraban iconos de nuestro mundo occidental, así que entre un poster de Casablanca innumerables matrículas de medio mundo, instrumentos marineros y dos borrachos que literalmente dormían la mona sobre la barra tomamos asiento.

Me apetecía tomar un cerveza (la natural es excelente) pero ella me invitaba a café, así que café.

Y comenzó la clase de historia soviética. Como inevitablemente se tocó la política, y mi FB esta concebido para “ganar amigos y no perderlos” por esas tonterías no entro en detalles. Fue una hora y 3 cuartos de clase magistral de Elena que me llevó de Lenin a Medvedev, a la visión Rusa sobre Ucrania, Polonia, Bielorrusia, los conflictos con los chechenos, así como la lucha interior de los habitantes de Uzbekistán y las demás repúblicas Turcas que estuvieron bajo el paraguas de la URSS pero a la vez muy influenciados por el Islam, el deseo de Rusia actual de ingresar en la CEE….

Estoy seguro que ese sandwich histórico-sociológico me vendrá muy bien para el futuro. Por algo se le ocurrió a esta buena mujer invitarme a ese bar pero caramba era un concierto de STING y yo ya tengo también manchas en las manos!

El Turco emergente.

A primeros de mayo Raquel y yo nos fuimos a pasar unos días a la Capadocia, nos acompañaba un matrimonio amigo. Turquía, un país que me fascina, tengo buenos amigos turcos, he seguido su desarrollo en los últimos diez años. En esta ocasión para celebrar nuestro aniversario de bodas, no reparé en gastos y nos alojamos en el hotel CCR un auténtico capricho. Me llamó la atención al bajar a desayunar que la clientela del lujoso hotel era un 60% asiática (Turcos, Chinos, Coreanos y Japoneses, un 20% Brasileña y Sudamericana y el resto europea y de una media de edad alta, muy alta. La Duquesa de Alba se encontraba en otro hotel cercano Museum (el más lujoso de la zona) acompañada por su marido.

Los pueblos de Capadocia, antaño dedicados a la recolección de guano de paloma y al cultivo de patatas, hoy han cambiado. Por todas lados se anuncian hoteles pequeños, restaurantes, empresas de alquiler de globos, de motos y 4×4. Los hijos de los agricultores prefieren dedicarse a atender turistas que a cultivar “papas” y los padres tampoco quieren doblar tanto la espalda. Así que abandonaron la tarea de darle de comer a las palomas que durante siglos solo tenían que acercarse a los palomares situados en las famosas chimeneas de las Hadas con la única obligación de defecar a cambio del trigo gratuito para que los capadocios recogieran los excrementos y abonaran sus cultivos que producían las mejores verduras que he tenido ocasión de probar. Eso se acabó, hoy como en España, la fruta y la verdura se cultiva en invernaderos con químicos y es muy bonita pero no sabe a nada. ¿Y las palomas? Pues migraron a las grandes ciudades donde su guano lejos de ser benéfico es una cochinada.

Intenté infructuosamente beber un Ayrán al estilo tradicional (yoghurt salado de oveja) – tarea imposible – como país civilizado se ha impuesto la pasteurización que mata el sabor que recuerdo. Encuentras Ayrán debidamente refrigerado, de leche de vaca y con fecha de caducidad. Queda un lugar en el mundo donde lo puedes beber un Ayrán como Dios manda y está en “Siria” así que me toca esperar.

Por si fuera poco, los terrenos cultivables se están utilizando para fabricar unos ladrillos especiales que se utilizan para el tremendo desarrollo urbanístico de las ciudades. Menos mal que los bellísimos paisajes cuentan con la protección de UNESCO porque el progreso tiene poca piedad con las tradiciones.

¿Progresa Turquía? Económicamente si. A esta región de Anatolia Central se les conoce como los “Tigres de Anatolia” ciudades como Konya, Kaisery crean empresas y crecen al abrigo del partido de Erdogan. Es la nueva Turquia que ha dejado a un lado sus aspiraciones de convertirse en miembro de la CEE y prefiere ser “Cabeza de Ratón” que cola de León. Su posición geoestratégica y su historia le convierte en puente entre Asia y Europa y hermana Mayor de los países de Oriente Medio y del Mediterraneo Sur. El crédito fluye, los mercados creen en la nueva Turquía y Erdogan ha propuesto crear un segundo canal, un segundo Bósforo ¿para descongestionar el tráfico marítimo, evitar accidentes….o para forzar a los barcos a pagar un peaje que está prohibido por la Convención de Montreux (1936)? Este nuevo canal costaría unos 5.000 millones de Euros.

Turquía crece si pero de forma desigual. En Anatolia el sueldo medio puede estar en torno a 400 euros. Los precios de las viviendas en Capadocia rondan los 120.000 euros, la gasolina está a “2 euros el litro” y tras una visita a un mercado local pude constatar que los productos básicos tienen precios muy similares a los nuestros. Dificilísimo para un joven de Capadocia salir de la casa de sus padres, así que termina siguiendo a las palomas, buscando las ciudades.

Si hablamos de gastronomía, algunos restaurantes locales son excelentes, pero siempre en torno a los mismos platos. Falta innovar: la hoja de parra rellena de arroz, la pizza Turca (Lahmacun), la cazuela de carne hecha al horno y sus yogures son excelentes, por no hablar de la berenjena en todas sus versiones. Me sorprendieron sus vinos. En Estambul, ya encontramos algunos restaurante de referencia pero la innovación culinaria aún no ha transcendido al recetario popular y se echa mucho de menos a partir del tercer día de estancia.

Rte. Aravan Evi Premio Trip Advisor 2012

La visita en globo, a pesar de su precio es imprescindible, un autentico espectáculo visual, divertida, dinámica, segura. La pericia de sus pilotos hace disfrutar al viajero de esta experiencia cada minuto.

Los Museos al aire libre, los Valles de Goreme y Zelve, los pueblos de Uçhisar, Mustafapasa, el espectáculo de los Derviches (cobrar 30 eur es un abuso) permiten ahora que tenemos vuelo directo desde Málaga a Estambul dos días de turismo activo en Capadocia y a la vuelta disfrutar de un par de días en Estambul que aunque lo haya visitado 100 veces nunca me cansa.

Y Turquía, Brasil, India, China, emergen como lo hicimos nosotros en otra época, le prestan dinero, creen en ellos, su agricultura se abandona, de las fabricas pasan a la construcción, el orgullo crece, la burbuja todavía no está demasiado hinchada hasta que……

¿Y nosotros? ¿A donde vamos?

Savitur inicia la primera peregrinación para jóvenes de la Diócesis de Jaén

Tras el encuentro de la JMJ en Madrid, la Delegación de Juventud de la Diócesis de Jaén nos propuso organizar una peregrinación de “jóvenes” a Tierra Santa para el próximo mes de agosto de 2012.

Me explicaron el proyecto y me enamoré de él. Estaba convencido, si la JMJ y la peregrinación andaluza al Camino de Santiago fueron un éxito, se podría hacer un gran bien si repitiéramos esa experiencia en el entorno donde comenzó todo, Tierra Santa. Pensé en mis hijos, en la necesidad que tenemos en los momentos difíciles de agarrarnos a valores que perduren y nos mantengan ya sean éticos o religiosos. Y nos lanzamos ataque.

Conseguir un buen precio para volar a Tierra Santa o cualquier otro destino en agosto es realmente complicado y una vez más contamos con la colaboración de Iberia en el proyecto. Siempre saltan las malas noticias pero nuestra compañía de bandera cuenta con un equipo comercial excepcional.

Después nos desplazamos a Tierra Santa para conseguir la colaboración de colegios cristianos donde alojar a nuestros jóvenes peregrinos (lo harán en Nazaret y Belén). De esta forma y después de muchos tiras y aflojas conseguimos desarrollar una peregrinación a un precio asequible.

La Diócesis de Jaén lleva trabajando meses en este proyecto abierto a jóvenes de Andalucía: cursos de teología, charlas preparatorias y además nos ayudó muchísimo para configurar un programa novedoso novedoso y atractivo. Así, que entre otras muchas actividades , bajaremos en teleférico a la Gruta Submarina de Rosh Hanikra, nos bañaremos en las azules aguas del Oasis de Ein Gedi en el Desierto de Judea y por la noche experimentaremos la vida beduina en el desierto cenando una barbacoa. Además, atravesaremos el subsuelo de Jerusalén por el tunel de Ezequías, subiremos a pié el Monte Tabor, navegaremos por la noche por el Mar de Galilea y celebraremos una “Hora Santa” entre los olivos del Huerto de Getsemaní.

Nos acompañará D. Manuel Ángel, sacerdote Delegado de Juventud de la Diócesis de Jaén y aunque durmamos en una colchoneta y un saco (yo también asistiré junto con mi hijo mayor) estoy seguro que esta experiencia, marcará a los jóvenes para toda su vida. Algunos seguro retornarán para repetir la ocasión de peregrinar a la tierra de Jesús de forma más confortable y con otras edades pero estoy convencido que no podrán evitar sentir añoranza por esta oportunidad que se les presento un agosto del año 2012.

La Maestría

Mi grupo estaba cansado. No era para menos, con sólo 4 horas de sueño, después de haber almorzado y bebido alguna cervecita. Todo el día lloviendo y nos tocaba visita del museo del Hermitage.

Muchos añorábamos nuestro sofá, otros con pereza se dirigían al guardarropa, algunos me pedían ayuda con los auriculares que entregamos para que puedan escuchar a la guía en medio de tanta gente.

Elena, nuestra guía en San Petersburgo es una señora en una edad cercana a la jubilación. Filóloga y pedagoga. Es correcta en el trato y tiene la mirada típica de aquellas personas que han vivido y pasado mucho. Detrás de su rostro sereno a veces percibo una tormenta interior. El Ruso educado en la URSS en general le cuesta entender al alegre y dicharachero pueblo Mediterráneo.

Yo pensé y me equivoqué: esta Señora parece molesta…. debe ser porque seguimos hablando mientras explica en el bus, o porque esta mañana tuvimos media hora de retraso para salir. El grupo es muy bueno pero esta agotado y en esos momentos pues… no se presta atención.

Sin embargo, comenzamos la visita y milagro. La primera sala por donde entramos era espectacular pero Elena no se limitó a explicar detalle tras detalle, monótonamente como a tantos he tenido que padecer. NO. Ella era Catalina la Grande que estaba confesando a unos buenos amigos porqué decoró esta sala así y la otra asá. Y de repente nuestra guía se transformaba en la amante de Rembrand que nos contaba porqué el genial pintor flamenco se había autoretratado como San José y en la otra sala era el ceramista que construyó aquel jarrón inmenso y se quejaba de las dificultades que tuvo en el momento de la cocción. Cada obra tenía mil historias personales intrincadas del suelo al techo de cada planta del palacio. Todo cobraba coherencia, se unificaba desde un millar de matices en una única formula, el amor a la belleza, al arte.

Dos horas después, se acabó la visita, volvieron a doler espaldas y pies, retornó el sueño, y el cansancio, percibimos las ropas mojadas y también regresó el rostro de Elena, esa guía poco simpática con mirada de haber pasado mucho en la vida…

En Rusia con Viajes Savitur.